11/02/2014

San Ignacio en la UACM

En un hecho sin precendentes, el "rector" parista de la UACM, el Dr. Vicente Hugo Aboites Aguilar, rechaza una cátedra de excelencia que el CONACYT había aprobado para que un investigador nacional realizara una estancia en nuestra universidad. Se trata de un tipo apoyo muy codiciado a nivel nacional, ya que significa reconocimiento y prestigio para la insitución húesped.
Dicho apoyo fue gestionado por el Dr. Rogelio Mendoza, profesor investigador de la UACM especialista en la sintesís y caracterización de materiales semiconductores para el aprovechamiento de la energía solar. El Dr. Mendoza es un investigador reconocido por su eficiencia y alta productividad y muy apreciado por sus colegas por su caracter bonacible y su generosidad.

Al respecto de esta situación inaudita, hago los siguientes comentarios:

1) No se trata de una situación aislada. En la en la UIA (la Universidad  Iberoamericana) el rector, Padre David Fernández SJ, lleva a cabo una política que privilegia las humanidades y ciencias sociales en contra de las ciencias naturales y exactas. Esto se lo han dicho directamente autoridades de la institución a profesores investigadores: "en el pasado se ha privilegiado a las ciencias duras en contra de las humanidades y ciencias sociales y nosotros vamos a corregir esta situación." Esta poítica es congruente con declaraciones anteriores del referido Padre,  cuando drigía una asociación de instuituciones de educación superior de inspiración jesuita.

1.1) Nótese la obvia falsedad de la hipótesis: históricamente ni en la UIA ni en la UACM las autoridades han desdeñado a las ciencias sociales o las humnidades; al contrario, han privilegiado de manera muy señalada a estas disciplinas.

1.1.1) En la UACM vemos como se derrochan con largueza recursos en programas y centros de corte alternativo tales como el "programa de energía," "educación ambiental," "urbanismo," "sistemas complejos y dinámica no lineal" etc. Programas y centros que, con alguna excepción, no tienen absolutamente nada que reportar en todos sus años de existencia.
 El Programa de Ciencias Genómicas es el único caso en el que la UACM ha destinado recursos a la investigación seria en ciencias naturales, con excelentes resultados a nivel internacional.
Por contra, los profesores que realizamos investigación en ciencias exactas en la UACM nunca hemos recibido apoyo alguno de esta universidad para desarrollar nuestra investigación. Si publicamos tres o diez artículos en un año, recibimos los mismos apoyos que quien no ha publicado en su vida entera e incluso somos tratados peor que un "profesor" parista que no se haya tomado la molestia de recibirse como licenciado. Más bien, realizamos nuestras investigaciones en la semi-clandestinidad. 

1.2) Suena a teoría de la conspiración, pero el Dr. Aboites Aguilar y el Padre Fernández Dávalos estudiaron en exactamente las mismas instituciones. Esto es información pública que cualquiera puede corroborar en la red.

2) El caso de Rogelio y otros más muestran como, por increible que pueda sonar, la forma concreta que está tomando  la política referida es la de ponerle trabas a la investigación en ciencias naturales y exactas, más que la de proporcionar apoyos especiales a las investigaciónes en ciencias sociales y humanidades.

2.1) El resultado previsible (en caso de triunfar estas políticas) no sería un aumento en  la cantidad absoluta de investigación en humanidades y ciencias sociales, sino una disminución (o al menos un freno al crecimiento) en la investigación en ciencias naturales y exactas en números absolutos. Obviamente, esto traería consigo un aumento en el peso relativo de la investigación en ciencias sociales y humanidades en estas instituciones, pero sólo a costa de una disminución, o al menos estancamiento, de la investigación considerada globalmente y en números absolutos. 

2.1.1) En consecuencia, estas políticas aparentan ser irracionales. Esto es así porque estamos acostumbrados a pensar que el progreso científico y tecnológico es algo ya no meramente bueno, sino indispensable para naciones subdesarrolladas como la nuestra.

Pero el Dr. Aboites Aguilar y el Padre Fernández Dávalos provienen ambos de la Compañia de Jesús, una de las instituciones fundacionales de la Contra Reforma.

2.1.1.1) El modelo de sociedad que abrazan Aboites Aguilar y Fernández Dávalos es corporativo y jerárquico, en franca oposición a los ideales de una sociedad abierta y una democracia liberal, sin los cuales la ciencia, la tecnología y la libre discusión de las ideas son imposibles.

Para Aboites Aguilar y Fernández Dávalos la humildad y la obediencia son mejores que la independencia y la libertad.

Para Aboites Aguilar y Fernández Dávalos es mejor la uniformidad de criterio que la diversidad y la confrontación de opiniones.

Para Aboites Aguilar y Fernández Dávalos es mejor una sociedad bien ordenada que una sociedad opulenta.

Aboites Aguilar y Fernández Dávalos pertenecen, por formación intelectual, al siglo XVI. Son personalidades "de izquierda," pero de una "izquierda" totalitaria que pone al día su utopía y la ubica en Cuba o en Venezuela, las nuevas misiones de guaraníes. Es imposible que comulguen con las ciencia del siglo XXI.

La cosmovisión y los valores espirituales de Aboites Aguilar y Fernández Dávalos los orillan irremisiblemente a considerar a las instituciones de educación no como centros de discusión, de creación y porpagación de los conocimiento, sino como instrumentos para la propagación de la fe (en este caso, la fe toma la forma especifica de "fe" obradorista, pero eso es un detalle meramente táctico)  y en intrumentos para la transformación social.

Y mientras estos buenos señores se dedican a reconvertirnos en indios dóciles, llenos de virtudes teologales, la educación en ciencia y tecnología bien puede irse ¡faltaría más! mucho al Diablo.